Internet y las redes locales necesitan una forma de diferenciar los distintos dispositivos. Cada dispositivo necesita su propia dirección IP (Protocolo de Internet): un identificador único para una pieza de hardware conectada.
La mayoría de los dispositivos celulares utilizan direcciones IP dinámicas. Con este sistema, cada vez que un dispositivo intenta establecer una conexión, el ISP (proveedor de servicios de Internet) o la red de la empresa correspondiente le asigna la siguiente dirección IP disponible a través de un protocolo de configuración dinámica de host (DHCP). Esto significa que la dirección IP del dispositivo cambia en cada sesión.
En cambio, una dirección IP fija (también conocida como «estática») no cambia. Una tarjeta SIM de IP fija está dotada de una dirección IP propia y única. Cada vez que un dispositivo con una tarjeta SIM de IP fija se conecta a una red, utiliza la misma dirección.