Tarjetas SIM para teléfonos inteligentes frente a tarjetas SIM para IoT
La tarjeta SIM de un smartphone es esencialmente una herramienta de autenticación: contiene información clave del dispositivo para que el usuario pueda conectarse a la red.
Una tarjeta SIM IoT realiza esta tarea básica de conectividad, pero se despliega como parte de un servicio gestionado. Este servicio de gestión de la conectividad permite gestionar y configurar las conexiones de los dispositivos IoT de forma remota. Le permite supervisar el estado de la conexión y el uso de datos. Por ejemplo, es posible que necesite desactivar temporalmente las conexiones de algunos dispositivos en determinados momentos, por razones de seguridad o de costes.
A diferencia de la mayoría de las tarjetas SIM de los teléfonos, una sola SIM para el IoT puede permitir el acceso a varias redes. Esto ayuda a garantizar la máxima cobertura y una conexión más resistente.