Una SIM (módulo de identidad de abonado) programada contiene toda la información necesaria para que el usuario de un dispositivo se incorpore a una red, incluyendo la identidad de abonado móvil internacional (IMSI) del abonado y la información específica de la red.
En su formato tradicional, la SIM se almacena en un chip que se incorpora a una tarjeta extraíble. Una opción cada vez más popular para los proyectos de IoT, también existe la opción de utilizar SIMs «incrustadas» (eSIMs). En este caso, la SIM adopta la forma de un chip sellado al vacío y soldado a una placa dentro del dispositivo.
La iSIM va un paso más allá que la eSIM en términos de integración. La iSIM es posible gracias a la tecnología System on a Chip (SoC), que permite integrar todos los componentes informáticos de un dispositivo en una pequeña pieza de silicio.
En lugar de residir en un chip dedicado (eSIM), el pequeño núcleo del procesador que contiene la función SIM se integra directamente en el hardware informático o de conectividad del dispositivo. En otras palabras, la iSIM puede estar integrada en la unidad microcontroladora (MCU) o en el módulo celular (módem). En cualquiera de los dos casos, la iSIM requiere un procesador dedicado a las operaciones de seguridad (por ejemplo, un «enclave seguro») para mantener la integridad de las operaciones de cifrado.