Long Term Evolution (LTE) es un estándar de conectividad de cuarta generación (4G). Con el tiempo, ha dado lugar a una serie de variantes de redes de área amplia de baja potencia (LPWAN) que están diseñadas para soportar proyectos de IoT industriales, comerciales y de consumo.
El estándar LTE de categoría 1 (LTE CAT-1) se introdujo por primera vez en 2008, lo que la convierte en la primera variante de LTE específica para el IoT. La versión de antena única, CAT-1 BIS, se introdujo en 2016.
Las principales características de CAT-1 son las siguientes:
Velocidad de datos
CAT-1 ofrece velocidades máximas de 10 megabytes por segundo (Mb/s) para tráfico descendente y 5Mb/s en el tráfico ascendente. Esto lo hace adecuado para una amplia gama de aplicaciones M2M e IoT con muchas funciones, incluidas las que requieren transmisión de vídeo. CAT-1 también es compatible con Voz sobre LTE (VoLTE), lo que la hace idónea para usos como el control de accesos remoto y aplicaciones de socorro o eHealth, donde se puede necesitar soporte de voz. (Véase a continuación una lista de casos de uso).