Por lo general, los dispositivos conectados a una red deben estar atentos a las notificaciones de la red y enviar información de seguimiento a intervalos regulares. Por regla general, para reducir al mínimo el consumo de batería, es mejor dejar que un dispositivo permanezca en modo inactivo (reposo) el mayor tiempo posible, despertándose periódicamente para informar a la red y comprobar si hay datos pendientes para él.
Las redes LTE suelen ofrecer una función de ahorro de energía llamada Recepción Discontinua (DRX). Esto permite a los dispositivos dejar de escuchar datos con frecuencia y dormir durante periodos muy cortos cada vez (normalmente 1 o 2 segundos).
DRX funciona bien en los teléfonos inteligentes. Sin embargo, muchos dispositivos IoT no necesitan estar tan localizables o transmiten datos con mucha menos frecuencia que un teléfono. DRX extendido (eDRX) es esencialmente una variación del principio DRX que permite a un dispositivo IoT permanecer en modo de suspensión de bajo consumo durante más tiempo.
Con DRX, el proveedor de red decide cuánto tiempo pasan los dispositivos al modo de reposo. En cambio, con eDRX, la duración del tiempo de reposo (es decir, el ciclo eDRX) puede configurarla el propietario del dispositivo o el desarrollador de la aplicación, aunque las redes tendrán la última palabra sobre los temporizadores permitidos. No obstante, esto ofrece a los desarrolladores una gran flexibilidad a la hora de encontrar un equilibrio entre garantizar la capacidad de respuesta del dispositivo y limitar el consumo de energía para satisfacer las necesidades en aplicaciones específicas.
Cuando está en un ciclo eDRX, un dispositivo no puede recibir ningún dato que se le envíe. Esos datos no se entregan hasta que el dispositivo se despierta. Al despertarse, el dispositivo puede escuchar los datos pendientes sin tener que establecer una conexión de red completa, lo que contribuye aún más a preservar la energía.